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Howard Johnson Hotel Finca Maria Cristina

Howard Johnson Hotel Finca Maria Cristina

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Road, Brandsen 215 km 67, B1980 Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Hospedaje
7.4 (2 reseñas)

Emplazado en una zona rural en las afueras de Coronel Brandsen, el Howard Johnson Hotel Finca Maria Cristina se presentó en su momento como una propuesta destacada dentro de los Hoteles y Alojamientos de campo. Sin embargo, es fundamental aclarar desde el inicio que este establecimiento se encuentra cerrado de forma permanente. La información disponible sobre su funcionamiento y las experiencias de los huéspedes relatan una historia con marcados contrastes entre su potencial y la realidad de su servicio.

Bajo el paraguas de una cadena internacional como Howard Johnson, perteneciente al grupo Wyndham, las expectativas de los visitantes solían ser altas. La propiedad, de unas 55 hectáreas, ofrecía un entorno natural imponente, con grandes espacios verdes, arboledas y una atmósfera pensada para el descanso. Entre sus servicios más promocionados se encontraban dos piscinas al aire libre con solárium, una sala de juegos y un parque infantil, características que lo posicionaban como un alojamiento familiar ideal para escapadas de fin de semana y para desconectar de la rutina urbana a solo 100 kilómetros de Buenos Aires.

La Promesa de un Hotel de Campo de Lujo

La oferta de hospedaje era variada, con opciones que iban desde habitaciones en el casco principal hasta sectores diferenciados como "Bosque", "Cabaña", "Loft" o las exclusivas "Chacras Boutique". Estas últimas, de hasta 140m², prometían una experiencia superior con piscina propia, hogar a leña y máximo confort. El concepto general apuntaba a un hotel de campo que combinaba la rusticidad del entorno con comodidades modernas y un servicio de calidad, una fórmula muy buscada por quienes planean estadías en el campo.

Además de las pernoctaciones, el hotel ofrecía un programa de "día de campo" que incluía almuerzo con platos tradicionales, merienda casera y acceso a las instalaciones. Actividades como paseos a caballo, caminatas y uso de canchas de fútbol y vóley complementaban la propuesta de ocio. Todo parecía diseñado para ofrecer una experiencia completa y satisfactoria, respaldada por una marca de renombre.

La Realidad: Una Experiencia Inconsistente

A pesar de la atractiva propuesta, las opiniones de quienes se hospedaron allí dibujan un panorama irregular. Mientras algunos huéspedes otorgaron calificaciones positivas sin dejar comentarios detallados, otros expusieron fallas significativas que empañaron su estancia. La crítica más recurrente apuntaba a una desconexión entre el precio abonado y la calidad del servicio recibido, un aspecto crucial en la evaluación de cualquier alojamiento.

Un testimonio particularmente detallado relata una experiencia durante el invierno de 2019 en una de las cabañas tipo "casa loft". El huésped señaló problemas graves de mantenimiento e infraestructura, como una puerta mal aislada que dejaba pasar el frío y, lo más crítico, la ausencia total de agua caliente. La falta de elementos básicos de cortesía, como jabones o kits de baño, y la necesidad de solicitar toallas de mano, también fueron mencionadas como fallos inadmisibles para un hotel de esta categoría y precio.

La comunicación con el personal para resolver estos inconvenientes resultó ser otro punto débil. La ausencia de un teléfono en la habitación y la falta de cobertura de telefonía celular en la zona dificultaron el contacto con la conserjería, evidenciando una falta de previsión y de canales de comunicación efectivos para asistir al huésped.

Gastronomía y Costos Adicionales

El servicio gastronómico tampoco estuvo exento de críticas. El menú incluido en la pensión fue descrito como poco abundante, con solo dos opciones a elegir. Además, se aplicaban cargos extra por las bebidas y un "servicio de mesa", un costo adicional que a menudo genera sorpresa y descontento entre los comensales que esperan un paquete más integral. Este tipo de prácticas puede hacer que el costo final de la estancia supere considerablemente el presupuesto inicial, afectando la percepción de valor del cliente.

aunque los espacios comunes del Howard Johnson Hotel Finca Maria Cristina eran agradables y acordes a la estética de un hotel rural, los problemas en las habitaciones y la inconsistencia en el servicio generaron una experiencia deficiente para algunos. La sensación de que el establecimiento no cumplía con los estándares de un hotel "boutique", como se promocionaba, fue una conclusión compartida. La acumulación de estos factores, desde el mantenimiento hasta la gestión del servicio, pudo haber contribuido a su eventual declive y posterior cierre definitivo, dejando un vacío en la oferta de hoteles con piscina en la zona de Brandsen.

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