Hostel el morado de purmamarca
AtrásEl Hostel el morado de purmamarca se presenta como una opción de alojamiento económico que genera opiniones marcadamente divididas entre quienes lo visitan. Este establecimiento, ubicado en la calle Salta, dentro del pequeño y pintoresco pueblo de Purmamarca, opera bajo una premisa de sencillez y trato cercano, casi como una casa de familia. Esta característica es, precisamente, el origen tanto de sus mayores virtudes como de sus más preocupantes defectos, dibujando un perfil de hospedaje que puede ser ideal para un tipo de viajero y completamente inadecuado para otro.
Una experiencia de calidez y hospitalidad
El punto más destacado y consistentemente elogiado del Hostel el morado es, sin duda, el ambiente y la atención de sus dueños. Múltiples testimonios de huéspedes, incluyendo aquellos que han pasado largas temporadas, lo describen como un lugar con "magia" y una hospitalidad que te hace sentir "como en casa". La gestión familiar, con figuras como el encargado José o la madre del dueño, es frecuentemente aplaudida por su amabilidad, respeto y disposición para ayudar. Los visitantes valoran la creación de un entorno acogedor y familiar, donde es fácil socializar y sentirse parte de una pequeña comunidad. Para muchos viajeros, especialmente aquellos que recorren solos o buscan una conexión más auténtica con el lugar, esta atmósfera es invaluable y compensa cualquier carencia material. Un comentario incluso lo califica como su "hostel preferido" después de recorrer Argentina, subrayando que, aunque las instalaciones no son las mejores, la calidez humana es lo que perdura en la memoria.
Otro factor decisivo a su favor es el precio. Se posiciona como una de las alternativas más baratas en una localidad turística donde los costos pueden ser elevados. Esto lo convierte en una opción muy atractiva para mochileros y jóvenes que buscan estirar su presupuesto al máximo para poder disfrutar de los paisajes de la Quebrada de Humahuaca. La ubicación también suma puntos, ya que estar bien situado en un pueblo como Purmamarca permite acceder a pie a todos sus atractivos principales, como el Cerro de los Siete Colores y el mercado de artesanías.
Graves preocupaciones sobre la higiene y las instalaciones
En el otro extremo del espectro, surgen críticas severas que no pueden ser ignoradas por ningún potencial cliente. La cuestión de la limpieza es el talón de Aquiles del establecimiento. El testimonio más alarmante describe una plaga de chinches que resultó en múltiples picaduras para la huésped, calificando el lugar como un "desastre" y completamente "antihigiénico". Esta es una acusación de suma gravedad en el mundo de los hoteles y alojamientos, ya que afecta directamente la salud y seguridad de los visitantes. La persona afectada relata la dificultad para obtener un reembolso parcial y advierte que lo barato puede salir muy caro, una consideración fundamental al momento de hacer una reserva de hotel.
Esta no es una queja aislada. Otro comentario, aunque menos dramático, también señala una notable falta de limpieza que hacía poco apetecible el uso de las instalaciones, como el baño. La descripción de "hostel rústico" parece ser un eufemismo para unas condiciones que, según estas opiniones, rozan el descuido. La cocina es otro punto débil, mencionada como pobremente equipada, con anécdotas como la existencia de un solo cuchillo para todos los huéspedes. Esto limita considerablemente la funcionalidad para quienes cuentan con cocinar sus propias comidas para ahorrar dinero.
¿Para quién es adecuado el Hostel el morado?
Analizando la información en su conjunto, se perfila un tipo de cliente muy específico para este hostel. No es un lugar para quienes priorizan la pulcritud, el confort de instalaciones modernas o la privacidad de un hotel convencional. Aquellos con piel sensible, alergias o una baja tolerancia a la falta de higiene deberían, con toda probabilidad, buscar otras opciones de alojamiento turístico en la zona.
En cambio, este hostal en Purmamarca parece estar dirigido al viajero aventurero, de bajo presupuesto, que valora por encima de todo la interacción humana, la atmósfera bohemia y una experiencia auténtica y sin filtros. Es para la persona que puede pasar por alto una ducha que no inspira confianza o una cocina básica a cambio de compartir una charla amena con los dueños, conocer a otros viajeros en un ambiente relajado y pagar una tarifa mínima por una cama en una ubicación privilegiada. La decoración, descrita por un huésped como un "lugar con mucho Arte", puede contribuir a este encanto bohemio que algunos aprecian profundamente.
Un balance entre el corazón y la razón
La decisión de dónde dormir en Purmamarca al considerar el Hostel el morado de purmamarca es un ejercicio de prioridades. Si el presupuesto es extremadamente ajustado y el principal objetivo es encontrar un refugio con alma, donde la hospitalidad y el ambiente familiar son lo más importante, este lugar podría ofrecer una estancia memorable. Sin embargo, las serias y documentadas quejas sobre la higiene, incluyendo la posible presencia de plagas, representan un riesgo significativo que cada viajero debe sopesar cuidadosamente. Es un establecimiento de extremos: puede ser el mejor recuerdo de un viaje para algunos o una experiencia profundamente desagradable para otros. La elección final dependerá de cuánto se esté dispuesto a sacrificar en comodidad y limpieza a cambio de calidez humana y un precio imbatible.